Identidad e identificaciones. Tensiones en torno a la construcción de la categoría “adolescentes en conflicto con la ley penal”.
RESUMEN AMPLIADO
Ponencia del Encuentro de Jóvenes Investigadores / 15
Ponencia del Encuentro de Jóvenes Investigadores / 15
del 9 al 11 de octubre 2019. Organizado por Organizan: FUNDACIÓN EL COLEGIO DE SANTIAGO / CONICET / FHCSYS- INDES- UNSE
Mesa: Acerca de las construcciones identitarias
actuales y su interjuego con el género, la ciudadanía y la política.
Sol Forgas (FP – UNT)
solforgas@hotmail.com
Claudia A. Montoya
(FFyL – UNT)
lejandraclaudia@gmail.com
Identidad- identificación- adolescentes en conflicto con la
ley penal
Nos proponemos en estas
líneas compartir reflexiones en torno a nuestra práctica cotidiana como parte
del equipo psico-social del único instituto penal para adolescentes varones de
la provincia de Tucumán. Para este recorte tomaremos como eje aquello que
entendemos como la construcción de la identidad y los
soportes identificatorios de los llamados
adolescentes en conflicto con la ley penal, articulando teoría y práctica a
partir de un caso testigo.
“El Roca” es un Centro
de privación de libertad para adolescentes de 16 años y 17 años presuntos
infractores de la Ley penal. Los adolescentes ingresan al mismo a partir de una
orden judicial por parte de los juzgados penales de menores de la provincia pero
la gestión, administración y lxs trabajadorxs de estos Centros se encuentran a cargo del poder
ejecutivo, específicamente del Ministerio de Desarrollo Social y dentro del
mismo de la Dirección de Niñez, Adolescencia y familia.
El marco del propósito
institucional establecido por ese Centro es articular la medida punitiva
de privación de libertad con medidas socioeducativas durante el periodo que el
joven permanezca alojado y es, en esa articulación, donde se define la relación trabajadora social - psicóloga
y adolescente.
Este trabajo, entonces,
pretende problematizar, debatir
y pensar las tensiones en torno a la construcción de identidad de adolescentes
que se encuentran privados de su libertad desde un enfoque de totalidad, pero
sin separarla del enfoque singular. La articulación entre lo general y
lo singular se presenta como la primera tensión, para lo cual se hace necesario
introducir cuestiones vinculadas la operatoria identificatoria.
Nos proponemos compartir
algunos esbozos de análisis que cruzan cuestiones de nuestra práctica con
nuestros bagajes y recorridos teóricos y disciplinares. Trabajaremos, pues, con
las nociones de identidad e identificación, desde el Trabajo Social y el
Psicoanálisis respectivamente; que nos permitirán ubicar algunos puntos de este
asunto.
Desde el enfoque de
totalidad - singularidad se busca superar el individualismo metodológico,
plantear una necesaria visión de conjunto en la construcción de una sociedad
que recupere al ser humanx y unas ciencias que lo reconozcan como centralidad
para cualquier análisis.
Entendemos a la
identidad como un proceso de acumulación basado en relaciones de identificación
y de diferenciación, estas relaciones nacen al interior de la juventud, en
relación, y ante la sociedad y el estado. Por lo tanto, la identidad no
presupone igualdad y menos acciones de homogenización. El
psicoanálisis, por su parte, distingue el sujeto del yo. El yo es el residuo de
las identificaciones con las que se viste el sujeto. El decir que nos interesa
es el decir del sujeto, que aparece en los intersticios de discurso, en los silencios,
en sus pausas, en sus equívocos; en aquello que no se sabe y se vuelve una
manifestación de lo inconsciente. Desde la ética del psicoanálisis la apuesta
se dirige a habilitar la palabra de ese adolescente en tanto sujeto, en un más
allá de los discursos que sobre él pesan.
Por ello nos preguntamos
¿Cuáles son las tensiones en la construcción de la identidad de los
adolescentes en conflicto con la ley penal en el contexto actual? y ¿De
qué manera operan los soportes identificatorios?
Esta pregunta requiere
un estudio más profundo del esbozo que se buscará desarrollar aquí algunas
categorías o palabras claves del contexto actual, de eso que conforma “la
densidad social”, de los adolescentes en conflicto con la ley y ante lo que se
encuentra en lo cotidiano en el proceso de construcción de su identidad; estas
son: la familia, la educación, la salud, el barrio, la territorialidad, las
instituciones penales, la policía.
En este proceso
realizaremos una lectura de un recorte de un caso que llamaremos Martín.
Joven que ingresa en por
segunda vez al Instituto. Su primer ingreso había estado marcado por su
condición de “inimputabilidad” y, a pesar de haber permanecido pocos días en
aquel momento, su reingreso estuvo acompañado de múltiples referencias institucionales,
vinculadas a su anterior pasaje, a lo que los diarios decían de él en ese
momento, a su genealogía, su
barrio cuyo nombre nadie recuerda más que por un sobrenombre (aquí lo
denominaremos “La Piola”).
Martín es en estos
atravesamientos el joven de "La Piola", hijo de un padre que estuvo
en el penal, el joven atravesado por múltiples muertes y asesinatos a pesar de
su corta edad (su madre, su tío, su hermano, dos de sus primos).
La sorpresa, la
fascinación y el rechazo marcan las miradas que desde un primer momento sobre
Martín recaen. Él parece encontrar allí lugar de referencia, un modo de
presentación, uno que le habilita un recorrido posible en el circuito de “lo
penal”.
Como hipótesis del abordaje singular
de observa que la violencia[1]
aparece como experiencia cotidiana en la historia de Martín, esta cobra un
nuevo sentido, ya no restringida a los hechos delictuales en el espacio público
(criminalidad) o remitida a la violencia doméstica, sino también como una
categoría social impuesta, Martín es de "La Piola", y "La
Piola" carga un estigma social construido históricamente. Los discursos
que se le ofrecieron a Martín históricamente fueron marcando su circulación:
“En la Piola se vive o se muere”, como también “al padre hay que obedecer”.
El presente recorte se
propone entonces compartir algunas lecturas que desde el equipo se fueron
efectuando a lo largo del tiempo de trabajo con Martín (dos años
aproximadamente) y de qué manera las intervenciones del mini equipo se
dirigieron a crear condiciones de posibilidad para que el adolescente fuera
encontrando nuevos lugares desde donde nombrarse, en instancias grupales e
individuales de trabajo sostenido por el equipo, pero particularmente por
Martín. Lugares posibles que aparecen como alternativos a aquellos previamente
marcados. El trabajo conjunto con Martín nos posibilitó como equipo
darle sustancia a aquello que en muchas oportunidades nos encontramos
repitiendo “Nosotras no trabajamos con 'la causa penal', trabajamos con un
sujeto”.
[1] En este punto es necesario aclarar que entendemos por
violencia (Zizec; Olmo), resaltando en primer lugar que la distribución
desigual de poder en una sociedad es uno de los factores principales de la
manifestación de la violencia, ello porque esta misma constituye relaciones de
fuerza (poder) ejercida entre sujetos. Su manifestación a diversos fines se
expresa en distintos niveles, ya sea físico, psicológico, simbólico, etc. En
este sentido, es un fenómeno complejo y multidimensional, razón por la cual
consideramos errado identificarla con su expresión física y con el problema de
la delincuencia común.
Para
trascender esta visión reduccionista de la violencia, debe comprenderse bajo la
consideración que las mismas relaciones sociales en que se funda la violencia
imponen ciertos niveles de visibilidad y legitimidad social. Cornejo, C.
(2014). Estigma territorial como forma de violencia barrial. El caso del sector
El Castillo. Revista INVI, 27(76), 177-200

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