Propuesta metodológica
Consideramos a
este proyecto una continuidad de los anteriores, y a partir de la
sistematización conseguida de los datos relacionados con prácticas,
representaciones, e identidad en los ámbitos cultural, político, educativo y de
la identidad de género, en esta ocasión revisaremos y profundizaremos en las
categorías de análisis consideradas clave para nuestro estudio e incorporamos
la cuestión de la diversidad como elemento que permite contextualizar dichas
prácticas identitarias y dar sentido a la relación con la alteridad en espacios
de ciudadanía.
Metodológicamente
trabajaremos eminentemente desde una perspectiva topológica (cualitativa),
generando el análisis de las narrativas que representen el diálogo entre
identidad y diversidad cultural en el espacio local, pero que den cuenta,
además, de la construcción de identidades culturales y la generación de
prácticas y representaciones sociales mutables de ciudadanía, ligadas a los
ámbitos que hasta aquí han funcionado como campo de nuestros estudios. Desde
esta perspectiva, el dato científico es considerado como una “narrativa” en
tanto construcción social de sentido (Schutz, Garfinkel, Sennett) que el actor
social modela a partir de las diferentes formas de discurso: relatos,
documentos, historias de vida, etc. La técnica propiciatoria de estos relatos
es la entrevista en profundidad (Taylor y Bogdan, Vasilachis) con los actores
considerados clave en los diferentes escenarios estudiados, en el caso del
análisis de las prácticas, esta técnica se complementa de un modo enriquecedor con
la observación participante.
El análisis de las
narrativas seguirá la lógica cualitativa de la teoría fundamentada (Glaser y
Strauss) y del Análisis en progreso (Taylor y Bogdan) y consistirá en el
hallazgo, construcción, definición y análisis crítico de las categorías que
surjan y den sentido a esas narrativas. Luego estas distintas categorías (tanto
las que emerjan de la investigación como las teóricas) se vincularán en un análisis
topológico.
La topología puede
ser definida como “el estudio de los
aspectos cualitativos de las formas espaciales o de las leyes de la conexión,
de la posición mutua y del orden de los puntos, (…) hecha abstracción de sus relaciones de medida y magnitud” (Conde,
1994: 113) Y en tanto práctica performativa del espacio (Serres), implica un
lenguaje que permite mantener ciertas especificidades cualitativas y
contextuales; y como tal, articula las perspectivas cualitativas y
cuantitativas, superando las dicotomías euclideanas (micro – macro; centro –
periferia; dentro – fuera; global – local). En el análisis topológico, entonces,
circulan los diferentes espacios: el espacio percibido de la representación, el
espacio concebido de la producción y el espacio vivido de la práctica.
(Lefebvre). Asimismo, en el análisis topológico del caso se revela en la dimensionalización referencial en donde,
al igual que en el proceso de tipificación o “etiquetado” (Becker, 2012)
tomamos una dimensión del fenómeno reduciendo al caso a esa dimensión. El
procedimiento es similar a la construcción de los “modelos de motivaciones”
(Schutz) o los tipos ideales (Weber) en tanto estos aíslan dentro de lo
empíricamente dado algunos elementos considerados centrales, los que coordina en
un cuadro coherente (Weber, 1964: 17 y ss.). En la búsqueda de estos conceptos
resultan centrales las “palabras claves” que surgen de las observaciones de la
gente (Taylor y Bogdan, 1987: 77; Becker, 2009: 145 y ss.)
El último escalón
de este tramo topológico lo constituye la estructuración
significativa entendida como práctica que permite “la creación de distintos espacios semánticos (…) de distinto tipo de
asociaciones y distinciones entre significantes que posibiliten la construcción
de unas ciertas clases de orden en
función de los ejes inicialmente conformados.” (Conde, 1994b: 114)
interesante, lo tuve que releer varias veces, y necesito seguir estudiándo(lo)
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